EL CORTOMETRAJE

SINOPSIS

« Es con regocijo que X deja su trabajo para dedicarse por entero a la elucidación de una teoría científica. Sin darse cuenta, poco a poco se ve atrapado en un escenario donde la frontera entre la genialidad y la locura se vuelve borrosa. En este trance finalmente encontrará una respuesta a sus investigaciones... pero a riesgo de perderse a sí mismo. »


EL EXPERIMENTO

El experimento del gato de Schrödinger fue propuesto en 1935 por el físico austriaco Erwin Schrödinger, quien imaginó un sistema formado por una caja cerrada y opaca que contiene un gato, una botella de gas venenoso, una partícula radiactiva con un 50% de probabilidades de desintegrarse y un dispositivo tal que, si la partícula se desintegra, se rompe la botella y el gato muere.
Si las estadísticas indican que la desintegración tiene una probabilidad entre dos de producirse, la mecánica cuántica establece que, mientras la observación no sea hecha, el gato estará simultáneamente en dos estados (vivo y muerto), hasta que la apertura de la caja (la observación) determina uno de los dos estados.

Pepe Botella


NOTA DE INTENCIÓN

¿Qué es "Schrodingers Katze"? El gato de Schrödinger es un experimento de los años 30 que pone de manifiesto las paradojas de la física cuántica.
Para mí es una manera de hablar sobre esos innovadores que se atrevieron a pensar las cosas de manera diferente, a riesgo de ser considerados como locos por sus contemporáneos.
Es también una excusa para hacer una metáfora de nuestra vida cotidiana a partir de teorías sobre universos paralelos. Vida donde los individuos parecen autómatas que comen y se visten igual, ven los mismos programas y películas, escuchan la misma música, y en el medio urbano incluso siguen los mismos horarios y rutinas... en definitiva, participan (participamos) a un modelo global. De paso, aprovecho también para señalar la comunidad científica, su intolerancia, cierre y dogmatismo.

Si películas como Una mente maravillosa (Ron Howard, 2001) o la notable PI (Darren Aronofsky, 1998) ya han tratado el tema del proceso de indagación e investigación científica, en esta ocasión el personaje principal de Schrödingerskatze se haya en busca de respuestas personales en estrecha relación con sus condiciones de vida y las restricciones del día a día. En esta búsqueda irracional de consecuencias dramáticas, salimos de la ciencia ficción, y eso es precisamente lo que más me interesa.

En cuanto a la producción, la puesta en escena es similar a la ya citada película PI con la que hay elementos comunes en el guión: un lugar único de rodaje en interiores, un personaje obsesivo, lenguaje científico, decorados sobrios, etc. Pero visualmente mis objetivos son (en la medida de lo posible) más próximos de 2001: Una odisea del espacio (S.Kubrick, 1968), Insomnia (Erik Skjoldbjærg, 1997) o Solaris (A. Tarkovsky, 1972), donde las imágenes simbólicas llaman a la reflexión.

Estéticamente, la idea es dejar sitio a la experimentación. Varias técnicas son utilizadas: time-lapses, macros y ojos de pez, jump cuts, etc. La participación de los actores estará abierta a la improvisación.
La deriva del personaje se hace sentir por un inicio muy vivaz y saturado de colores hacia un final agobiante de tonos monocromos.
Para crear una atmosfera enigmática, los sonidos y la música se inspiran de obras clásicas de Schoenberg, Bartok y Nono, mezclados con sonidos de focas y colisiones de partículas, como las escuchadas en el proyecto LHCsound.